|
POR YAMID AMAT
Samuel
Moreno Rojas anunció que antes
de finalizar el 2010, cuando termina su
mandato, empezarán las obras del
metro de Bogotá. En esta entrevista
con Yamid Amat, responde a las críticas
que se han hecho a su gestión.
Afirmó que el Polo debe tener candidato
propio para las elecciones del 2010, sin
descartar por eso que eventualmente se
logren hacer coaliciones con otros partidos.
|
Samuel
Moreno Rojas, alcalde de Bogotá
|
Yamid Amat: ¿Cómo
va su gobierno?
Samuel Moreno: Lo que prometimos hacer,
lo hicimos. Hay problemas que se han agravado
por falta de decisiones de administraciones
anteriores, como en el tema de movilidad. Bogotá
hoy tiene más de un millón 50
mil vehículos, tres veces más
que hace 10 años, y la ciudad tiene los
mismos kilómetros de vías en regular
estado.
¿Y qué viene?
Las obras que se van a iniciar en el 2009 no
tienen antecedentes en la historia de la ciudad:
fase III de Transmilenio, corredores de la calle
26 y la carrera 10, mantenimiento y rehabilitación
de la malla vial arterial, iniciación
de las obras de la fase I de valorización,
ampliación y construcción de nuevas
vías y la rehabilitación de la
malla vial local, puentes, parques y andenes;
todas estas obras nos van a generar incomodidad.
Todo para que, cuando estas culminen,
mejore la movilidad de Bogotá. Confío
que la ciudadanía acepte el sacrificio
circunstancial por la magnitud de esta intervención.
Las encuestas muestran un descenso
de su favorabilidad. ¿Trata usted de
recuperar imagen con esta inversión?
Para nada. Infortunadamente, solo
ahora podemos poner en práctica el plan
de desarrollo que nos aprobó el Concejo.
Yo gobierno para cumplir lo que ofrecí,
no para mejorar mi imagen. Eso lo hará
el tiempo, pero creo que no el periódico.
La sensación de la gente
es que durante el año pasado no hubo
Alcalde...
Claro que hubo, ¡qué
insensatez! Afiliamos a más de 200 mil
personas nuevas al régimen subsidiado,
dimos educación gratuita a 650 mil niños
entre grados cero y sexto, garantizamos la atención
gratuita de 250 mil menores de cinco años,
adultos mayores de 65 y personas con discapacidad
severa de Sisbén 1 y 2, estuvimos por
encima en el cumplimiento de las metas de vacunación,
tuvimos 129 frentes de obra, intervinimos 5.000
cuadras y tapamos 17 mil huecos.
¿Y a qué adjudica
el bajonazo?
Algunos sectores son muy dados a la crítica.
Magnifican los incidentes cotidianos y vuelven
invisibles las acciones del gobierno.
¿Le parece que EL TIEMPO
ha sido especialmente crítico de su gestión?
Como fue especialmente crítico en la
campaña. No ha cambiado.
¿Lo cree injusto?
Sí, claro, porque no refleja lo que estamos
realizando.
¿Usted sí cree
que hizo un buen gobierno en el año que
acaba de terminar?
Hicimos mucho más de lo que cualquier
otro alcalde hizo en el primer año. Quisiera
siempre hacer las cosas más rápido
y ejecutar los recursos con más rapidez,
pero los ritmos de la administración
son distintos a nuestros deseos.
Deja la sensación de
que recibió una ciudad que no era la
que esperaba. ¿Está pagando platos
que no rompió?
Estoy pagando platos rotos por otros, especialmente
por administraciones anteriores.
¿A qué se refiere,
concretamente?
Bogotá ha cambiado. La situación
de la ciudad es compleja y requiere de una gestión
integral y no de los famosos sellos.
Vea: me cobran un deterioro de
la malla vial a la cual le quitaron la mitad
de los recursos hace 10 años, una actualización
catastral que quedó mal hecha, un cobro
de valorización que no se hizo, 1'500.000
vehículos por las mismas vías
de hace dos décadas, 120 rutas por la
séptima o los trancones por la Autopista
Norte cada vez que tenemos que arreglar las
losas y que colapsan el norte de la ciudad.
Además, la ciudad refleja
lo que pasa en el país: A falta de una
política social real y de priorizar el
presupuesto nacional para la guerra, el conflicto
nos trajo más desplazados, más
desmovilizados y, claro, hay más desempleados.
Una de las críticas
editoriales de EL TIEMPO es que se ha perdido
el respeto por el espacio público y que
la ciudad se está deteriorando aceleradamente...
Diciembre provocó ese fenómeno
coyuntural de invasión del espacio público.
Hicimos planes de reubicación, ferias
temporales y realizamos con el Ipes (Instituto
para la Economía Social) planes para
ofrecer oportunidad de empleo y de ingreso a
los vendedores informales. El deterioro social
que ha tenido el país se refleja en Bogotá.
El año pasado hubo más
de 450 marchas que no fueron contra medidas
de mi administración, sino por temas
como ahorradores, pirámides, jueces,
trabajadores reivindicando sus derechos, desplazados,
marcha indígena...
Hay una reducción de empleo
e ingresos, hay un conflicto armado en Colombia
que necesariamente se manifiesta con 50 familias
diarias desplazadas. Son más de 70 mil
personas al año, y además con
un incremento anual en la población del
país de 200 mil personas.
Pero varios sectores dicen
que se siente el deterioro de Bogotá...
No vamos a permitir que la ciudad se deteriore.
Estamos realizando una inversión social
muy grande y con las obras generaremos 136.000
nuevos empleos. Además, estamos prestando
recursos a través de Banca Capital, seguimos
recuperando el espacio público y mejorando
los indicadores de seguridad.
Sigue usted hablando como candidato...
No. Hablo como un alcalde que
hace y le cumple a la ciudad. Mire: hay 9 nuevos
colegios públicos, damos alimentación
escolar diaria a 600 mil estudiantes y atendemos
183 mil personas en 289 comedores comunitarios;
gestionamos 13.487 viviendas nuevas, empezamos
con Banca Capital, cuya meta es conceder créditos
por 235 mil millones; ya hicimos 3 mil operaciones
de financiamiento a unidades productivas.
Abrimos el más moderno
hospital de la red pública (el hospital
de Meissen); vamos a entregar los hospitales
de Vista Hermosa y el Guavio, en marzo; adjudicamos
el de El Tintal, en Kennedy; vamos a construir
nuevos hospitales en Usme y en Bosa, y la ampliación
del hospital Simón Bolívar. Para
algunos, todo esto no es noticia.
¿Por qué ha crecido
la sensación de inseguridad en Bogotá?
Bogotá ha tenido una importante
reducción en los delitos de alto impacto.
Se han presentado menos lesiones, menos riñas,
menos hurtos a residencias, menos robo de vehículos.
Pero el impacto de una muerte infortunada como
la del joven de la calle 85 origina otra imagen.
Nos preocupa el tema de expendios
de drogas, de bandas organizadas, de intolerancia,
de violencia y de agresión; nos preocupa
el hurto callejero. Por eso invertiremos 1,2
billones de pesos en seguridad y convivencia
durante los 4 años de nuestro plan de
desarrollo.
Hoy tenemos 1.626 policías
más en las calles y vamos a tener 750
patrullas adicionales. En el 2009 haremos una
inversión de más de mil millones
de pesos en cámaras de vigilancia en
vías públicas, en 31 zonas críticas
de la ciudad que hemos identificado, donde se
comete el 40 por ciento de los delitos en Bogotá.
¿Es cierto que cerrará
bares y discotecas que funcionan como clubes
privados?
No. El martes expediré
un decreto que prohíbe la venta de licor
en todos los llamados 'clubes privados', que
no son clubes ni son sociales ni son privados,
y que cierran después de las 3:00 a.m.
¿El decreto qué va a decir?
Que nadie consuma licor en los espacios públicos
y mucho menos si se trata de menores. Que todo
establecimiento donde se expenda licor que no
cumpla con requisitos de higiene y salud, de
ruido ambiental, de horario, se va a sellar
de manera inmediata, para que se ajusten a las
normas vigentes, sin trampas.
Su idea es que en Bogotá
no haya un solo sitio público donde se
venda licor después de las 3 de la mañana...
Así es...
Se afirma que el deterioro
de la ciudad es tan acelerado que hasta las
cebras ya se descolorizaron...
Algunas. Pero tenemos 3.912 nuevas señales
verticales instaladas en las vías y vamos
a invertir 2.900 millones de pesos para repintar
las calles y arterias de la ciudad.
¿Qué pasó
con la llamada Avenida Longitudinal de Occidente?
En marzo terminamos la estructuración
para la concesión de la vía que
irá de Torca a Soacha. Y algo más:
he resuelto atender una solicitud de los industriales
y vamos a construir unos carriles especiales
para carga en la calle 13, también por
el sistema de concesión.
Aspiramos a comenzar esa obra en septiembre
con nuevos carriles exclusivos para el transporte
de carga entre la carrera 50, las Américas
y el río Bogotá.
¿Y la vía absolutamente destrozada
que va a Fontibón, paralela con Eldorado?
Estamos adelantando conversaciones con el concesionario
del aeropuerto para intervenir toda esa área
con recursos de la concesión.
¿Cómo va el plan
de chatarrización?
Cumplimos la meta: 919 vehículos de servicio
público han sido desintegrados, 139 están
listos para chatarrizar y tenemos 282 que hacen
fila. 1.340 de la meta de 1.320 que teníamos,
4 veces más de lo que chatarrizó
la anterior administración en cuatro
años.
¿Y el tema de los taxis?
Determinamos que tenemos 48.011 taxis. Cada
uno tiene ya un chip para poder realizar controles
más efectivos.
¿Para qué sirvió
el censo de taxis?
Es lo de siempre: criticar porque sí
o porque no. Nos fregaron seis meses: '¿dónde
está el censo de taxis, qué están
haciendo, cuántos taxis ilegales hay?'
Y ahora que lo terminamos, dicen que eso no
sirve. ¿Cómo se hace, entonces,
para combatir la ilegalidad?
EL TIEMPO dijo en un editorial
que el tema del metro se volvió un arma
de doble filo: sirvió para su candidatura
pero lo afecta como alcalde...
Lo voy a reiterar en este reportaje:
antes de que yo me vaya de la alcaldía
se iniciarán las obras del metro de Bogotá.
Es más, le doy fecha: antes de finalizar
el 2010 empezarán las obras.
¿Y la carrera séptima,
finalmente qué?
Le tengo una muy buena noticia:
la séptima es una vía que en las
actuales condiciones no puede seguir. Hay más
de 120 rutas de servicio público y eso
hay que reducirlo. Iniciamos ya un diálogo
con los transportadores para reducir el número
de rutas. Vamos a tener una gerencia especializada
para la carrera séptima.
¿Pero habrá metro
o Transmilenio por la carrera séptima?
Lo dirán los estudios de
la consultoría.
Pero usted dijo en la campaña
que Trasmilenio no...
Y hasta ahora no hay.
¿No hay ni habrá?
Hasta ahora no hay. Es claro que
si hay metro, no puede haber Transmilenio. Esperamos
que el metro vaya por ese corredor oriental,
pero eso lo determinará la consultoría.
¿Y el nuevo estadio?
Se hará. Tengo dos opciones.
Y no se las digo.
¿La reforma catastral
y la revisión al predial producirán
suficientes recursos para cambiar la ciudad?
Sí. Sobre ese tema quiero explicarle
lo que hemos denominado el efecto tope: por
la actualización catastral la gente puede
llegar a pagar el doble de lo que venía
pagando en impuesto predial. Pero no será
así.
Mire: la última actualización
catastral se hizo en el 2003 y estamos ya en
el 2009, es decir, hay un rezago muy grande
en el tema de la actualización catastral.
Por el efecto tope, los estratos 1 y 2 no van
a tener un incremento por encima del 8 por ciento.
¿Y en los estratos altos?
Hasta el 50 por ciento.
¿50 por ciento de reajuste
en el impuesto predial?
Sí. Pero sin la reforma
que hemos adoptado sería hasta del 100
por ciento.
¿Semejante alza no viola
su promesa electoral?
Yo dije que no iba a crear nuevos
impuestos y no lo haré. En la campaña
dije que la actualización catastral la
teníamos que hacer bien hecha. Lo que
hay es un aumento del valor por efecto de la
actualización, pero no un incremento
de impuesto.
Conclusión: a usted
la ciudad no le está quedando grande...
Claro que no, señor. Tendremos
una mejor ciudad, una ciudad con gran infraestructura
y con gran mejoramiento del transporte público,
con importante inversión social y con
una mejor calidad de vida.
Podría decir que el primer año
se perdió...
Para nada. El primer año
es de ajuste, de transición entre un
plan de desarrollo y otro, de corrección;
un año de reparar los platos rotos.
Y este segundo año será
el de...
El año de las obras, de
la ejecución y de la paciencia de la
gente...
¿Está perdiendo
el Polo a Bogotá?
No, ¿por qué?
Por la regular imagen suya...
Yo empecé mi campaña
con el cuatro por ciento. El Polo no solo se
consolidó en Bogotá, sino en todo
el país.
Hay un debate interno en el
Polo sobre si va con candidato propio o de coalición...
El Polo debe tener un candidato
propio escogido tras una consulta popular en
marzo, sin cerrar la puerta a una posible coalición
de fuerzas democráticas que coincidan
en un programa, en unas ideas y en unas propuestas.
¿Pero qué sentido
tiene lanzar un candidato para luego retirarlo?
Usted me preguntó si el
Polo debía presentar candidato propio
o de coalición, y le repito: yo opino
que el Polo debe escoger un candidato a través
de la consulta, sin excluir una coalición
futura.
Sigo sin entender. Supongamos
que el Polo lanza a Carlos Gaviria y el Partido
Liberal, a Germán Vargas. ¿Se
retiraría Gaviria para apoyar a Vargas
como candidato de coalición?
Ese es un ejemplo imposible.
El Tiempo, Bogotá, Domingo
11 de enero de 2009.