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POR EDUARDO GALEANO
Sueñan
las pulgas con comprarse un perro y sueñan
los nadies con salir de pobres, que algún
mágico día llueva de pronto la
buena suerte, que llueva a cántaros la
buena suerte; pero la buena suerte no llueve
ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni
en lloviznita cae del cielo la buena suerte,
por mucho que los nadies la llamen y aunque
les pique la mano izquierda, o se levanten con
el pie derecho, o empiecen el año cambiando
de escoba.
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