VOTO POR SAMUEL
Y CARLOS ROMERO
Juan
Daniel Jaramillo Ortiz
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POR
JUAN DANIEL JARAMILLO ORTIZ*
EL
eje cafetero y Bogotá son las dos principales
fuentes alimentadoras de la diáspora
colombiana. Diáspora que esconde un componente
de desempleo que, por gracia de la emigración,
alivia las cifras del DANE. Porque diáspora
es en esencia eso: desempleo urbano. Y esa diáspora
bogotana, manizalita o caleña sigue de
cerca las elecciones para alcalde como puede
comprobarse en los foros de los lectores de
distintos medios. Sin que pueda votar y escoger
su alcalde y sus concejales.
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Es mi caso. No podré votar en
Bogotá mi ciudad. Pero tengo la suerte de expresar
por vía de una columna de opinión mi
intención de voto. Y entre dos buenos candidatos
punteros mi voto va por Samuel Moreno Rojas. Que ha
hecho una buena o una mala campaña. Que se
acompaña de fulano o no. Sus críticos
de última hora vienen esgrimiendo una colección
de argumentos fútiles para empañar la
candidatura de un líder que emite frescura
innata. A quien es necesario evaluar en sus credenciales
propias, creencias políticas y ejecutorias
públicas.
Preparación académica
óptima (Rosario, Andes, Harvard), creencia
en el imperativo de lo social en las políticas
públicas y récord mensurable de su gestión:
proyecto de ley que garantizó la participación
de las mujeres en los altos cargos del Estado y liderazgo
en la ley de telecomunicaciones que impulsa la conectividad
en ciudades, pueblos y veredas. Y un discurso político
cuya columna vertebral es la inclusión.
Bogotá Dinámica con Empleo e Ingresos
es el aparte más extenso de su programa de
gobierno.
La administración Uribe eliminó
el Mnisterio de Trabajo pero Samuel podría
devolvérselo a nuestra capital creando la Secretaría
de Trabajo y Fomento y Protección al Empleo
como lo hizo Ciudad de México hace 7 años
con buenos resultados. Para formular, fomentar y ejecutar
políticas y programas en materia laboral en
acuerdos estratégicos con el sector privado.
Y crear dentro de esta secretaría
la Procuraduría de la Defensa del Trabajo -a
se hizo en la capital mexicana- para defender los
derechos de los trabajadores bogotanos. Como afirma
Alejandro Gaviria (l Espectador 10/20/07) no es asunto
de jueces analizar los resultados de la Reforma Laboral
de 2002. Pero expirada la Comisión de Seguimiento
y Verificación, las municipalidades tienen
la potestad legal de velar por el cumplimiento de
los derechos de trabajadores. Samuel puede hacerlo
a través de una Secretaría de Trabajo
y su Procuraduría propia.
¿Salto al vacío la elección
de Samuel Moreno Rojas? Quizás salto a la paz
cuando apoyos a su candidatura se han extendido desde
las páginas editoriales de El Tiempo de Eduardo
Santos y El Nuevo Siglo que fundó Laureano
Gómez. Sellamiento de heridas históricas
y apuesta ordenada, con fe social, es lo que sí
encarna esta candidatura. Y renovación, flujo
de dirigencias y acceso inclusivo a los mecanismos
de gobierno, situado en un delicado punto de equilibrio
que descarta los excesos del izquierdismo populista
y los neoliberalismos salvajes. En un centro-izquierda
apto para los entendimientos con los centros y centros-derecha,
donde se aloja la clave de la política contemporánea.
Mi voto por Concejo: Carlos Romero,
45 en el Tarjetón, autor de la Constitución
de los Trabajadores y un defensor curtido del derecho
al trabajo.
El Nuevo Siglo, Bogotá, 22
de octubre de 2007
*Juan Daniel Jaramillo Ortiz es internacionalista,
consultor de Naciones Unidas en Nueva York, profesor
de la Universidad de Harvard y columnista semanal
del periódico El Nuevo Siglo de Bogotá.