|
No es el hombre
más popular de Bogotá, al menos
desde la perspectiva de las encuestas. Poniéndole
el pecho a un clima de insatisfacción
ciudadana, Samuel Moreno acepta llevar a la
guillotina lo que tiene para mostrar y lo
que no quisiera que se viera tanto. Como toca,
el Alcalde responde.
GUSTAVO GÓMEZ:
En la última medición de Invamer-Gallup
registra un índice desfavorable del
66 por ciento. ¿Sabe de alguien a quien
le haya ido peor?
SAMUEL MORENO: Sí, Enrique Peñalosa
tuvo el 77 por ciento hace 10 años.
|
El alcalde
de Bogotá Samuel Moreno Rojas en diálogo
con el periodista de la revista Semana, Gustavo
Gómez.
|
G.G.: ¿Tranquilo?
S.M.: A uno siempre le gustaría
figurar en las encuestas, pero los resultados no
me quitan el sueño. Recuerde el 3 por ciento
de Uribe en su primera campaña, y véalo.
G.G.: El desplazamiento se
ha convertido en el más reciente de todos
sus dolores de cabeza. ¿El gobierno lo está
apoyando?
S.M.: Estoy convencido de que
el origen del desplazamiento está ligado
a la política de Seguridad Democrática
y a unas ofensivas muy fuertes que hacen que muchos
busquen refugio aquí.
G.G.: ¿Las acciones
militares están llenando a Bogotá
de desplazados?
S.M.: Claro: esta semana recibimos
a la gente que huye de los combates en Tolima. Uribe
es muy efectivo en sus acciones militares, pero
se queda cortísimo en atender a las víctimas.
Si no hay una solución social, se replicará
en el país el caso del parque Tercer Milenio.
G.G.: El contralor Moralesrussi
mira con desconfianza sus iniciativas. En la que
menos cree es en la del metro. ¿Tendremos
metro?
S.M.: Metro va a haber. El
30 de agosto nos entregan los estudios de la consultoría,
donde se define la primera línea y la red
futura.
G.G.: Si no llegamos al metro,
¿para qué servirá el Sistema
Integrado de Transporte que acaba de anunciar?
S.M.: Llegaremos a un metro
que, seguramente, será una parte en superficie
y otra subterránea. El Sistema le cambiará
la historia a la ciudad y la manera como funciona
el servicio público.
G.G.: A pesar de los semáforos
que le prenden concejales como Carlos Fernando Galán,
¿usted por qué no define el futuro
de la séptima?
S.M.: Su futuro está
ligado al estudio de la consultoría del metro.
No me voy a dejar acosar por los concejales ni por
nadie. Lo que salga de la consultoría es
lo que vamos a hacer. Esto no se trata de darles
gusto a unos concejales.
G.G.: ¿Peñalosa
perdió porque fue realista en términos
de metro?
S.M.: No. Peñalosa perdió
porque yo gané.
G.G.: ¿Al senador Jaime
Dussán había que callarlo o ponerlo
a hablar para saber de qué tamaño
es la tajada que tiene en la burocracia distrital?
S.M.: Dussán nunca me
ha entregado una hoja de vida para presionar nombramientos.
Tiene unos familiares, pero trabajaban desde antes
de que yo me posesionara.
G.G.: ¿Dussán
está obsesionado con la cabeza de Clara López?
S.M.: Ni con la de la secretaria
de Gobierno ni con la de otro funcionario.
G.G.: ¿Le molesta que
esté casada con un político en campaña?
S.M.: Clara tiene un compromiso
inobjetable con esta ciudad. Carlos Romero ha estado
más de 20 años en el Concejo y tiene
una legítima aspiración. Estoy muy
tranquilo con Clara.
G.G.: ¿Por qué
ella siempre sale en las listas de personas que
supuestamente dejarían el gabinete?
S.M.: Se equivoca la prensa
con ella. Como se equivoca en el caso de Liliana
Pardo, directora del IDU. La crisis es un cuento
de los periodistas.
G.G.: Petro sostiene que 13
contratistas de la Secretaría de Gobierno
se inscribieron en la lista del esposo de López
y que la segunda lista con más contratos
de prestación de servicios es la de Iván
Moreno
S.M.: La primera fue la de
Gustavo Petro.
G.G.: Su hermano fue alcalde
de Bucaramanga y dicen que hay mucho bumangués
en el Acueducto. ¿Iván tiene cuotas
en el Distrito?
S.M.: Iván no tiene
ni un solo puesto ni en el Acueducto ni en todo
el Distrito. Es una mentira repetida mil veces.
El alcalde soy yo, las decisiones las tomo yo y
no acepto injerencia de nadie, menos de mi familia.
G.G.: ¿Atiende consejos
de su mamá?
S.M.: Ahora que soy Alcalde
la veo poco. Pasa largas temporadas en el exterior.
A veces almorzamos los domingos y en esos almuerzos
familiares está prohibido hablar de la administración.
G.G.: ¿Óscar
Molina abandonó Planeación por presiones
indebidas?
S.M.: La única verdad
es que se fue a manejar asuntos de su esposa. Dice
que nunca lo presionó Dussán, y le
creo.
G.G.: ¿Luis Bernardo
Villegas dejó Movilidad por incompetencia
o por deshonestidad?
S.M.: Por ineficiencia administrativa
al no atender mi insistencia en el lío de
los semáforos. Cuando llegamos al 30 por
ciento de los aparatos dañados le pedí
que diera un paso al costado.
G.G.: ¿Los retrasos
en las obras por valorización son culpa de
Garzón?
S.M.: La demora no ha sido
por la incapacidad de ejecución del IDU,
sino porque había procesos que no estaban
culminados. La actualización catastral de
Lucho quedó mal hecha y él celebró
que la hubiéramos sacado adelante.
G.G.: ¿El socio estratégico
de ETB va a ser el dueño?
S.M.: Será inversionista
y no socio estratégico. La ETB tiene socios
privados, pero el 86 por ciento de las acciones
está y continuará estando en cabeza
del Distrito. El inversionista adquirirá
acciones que se emitirán para que entren
recursos, pero no tendrá la mayoría.
G.G.: ¿Por qué
quedó la Alcaldía tan mal parqueada
en el sencillo asunto de los parqueaderos?
S.M.: Al contrario: quedamos
fue bien parqueados
G.G.: Alcalde: los dueños
de parqueaderos hacen lo que se les viene en gana,
se amparan en un período de gracia para cobrar
a su antojo y hasta se sublevaron. ¿Le parece
un éxito?
S.M.: Reglamentamos un acuerdo
del Concejo y dimos dos meses para que inscribieran
su parqueadero y la forma de cobro, para tener nosotros
control. Se ampararon en un parágrafo del
acuerdo y llegaron a una interpretación según
la cual a una persona que parquea 15 minutos se
le podían cobrar dos horas. No voy a aceptarlo
y vamos a sancionarlos.
G.G.: De muy mal recibo que
no se hubiera reunido con el Alcalde de Caracas,
perseguido por Hugo Chávez. ¿Tan valiosa
es su amistad con Chávez como para no conversar
con Ledezma?
S.M.: Ledezma radicó
una carta solicitándome cita de un día
para otro; la vi cuando se había ido. Para
mí es el alcalde de Caracas y a Hugo Chávez
no lo he visto más de dos veces en mi vida.
G.G.: ¿De qué
está orgulloso en estos 18 meses?
S.M.: De haberle dado salud
gratuita a 250.000 personas de Sisbén, de
los 652.000 niños que estudian sin costo,
de las 873.000 personas que alimentamos diariamente,
de que hemos tapado 23.400 huecos, de que Bogotá
haya pasado del octavo al sexto puesto dentro de
las 50 ciudades generadoras de inversión
en América Latina; de que llevábamos
60 años hablando de metro y 15 de sistema
integrado y ahora son una realidad.
G.G.: ¿Sabía
que sus críticos dicen que esta administración
es la mejor campaña para la próxima
alcaldía de Peñalosa?
S.M.: Lo mismo dijeron de la
alcaldía de Lucho, que le hacía la
campaña a Peñalosa. Y no pasó
nada. Nada distinto a que Peñalosa perdió.
G.G.: ¿Le preocupa que
le revoquen el mandato?
S.M.: Gajes de la democracia.
G.G.: ¿La inseguridad
le costó el puesto al general Palomino?
S.M.: Removerlo fue una decisión
de su superior, el general Naranjo. Duró
dos años, y pocos pueden decir que se han
mantenido tanto en la comandancia de Bogotá.
La seguridad marcha: hemos invertido más
de 1,2 billones y estamos respondiendo.
G.G.: ¿O fue por los
espacios que él le abrió a Santos
para opinar de seguridad?
S.M.: No me molestó
tanto como creen. La reunión a la que usted
se refiere no la organizó Palomino sino Santos,
desatendiendo mi pedido de aplazarla por un viaje.
Eso está chuleado: ya no es ministro de Defensa.
G.G.: Imagínese cuando
sea Presidente
S.M.: ¿Aspira? Él
ha dicho que si Uribe va, no va.
G.G.: ¿Peñalosa
y Lucho dejaron mugre debajo de la alfombra?
S.M.: No me gusta usar el retrovisor.
G.G.: No le pregunto por el
retrovisor sino por el recogedor
de basura.
S.M.: Cómo le parece
que ahora estamos en una campaña muy agresiva
de reciclaje y de manejo de escombros. ¿Satisfecho?
G.G.: ¿Cómo se
va a reciclar políticamente cuando deje la
Alcaldía?
S.M.: Le doy una pista: nunca
apoyé la reelección y no me interesa
la reelección.
Revista Semana, julio 26 de 2009.